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3 meses y una carta

Hoy es 22 de marzo. Los tres meses de mudanza los cumplimos el 6 de este mes. Pero por una cosa u otra no me he puesto a escribir sobre esto. He pensado en hacer el relato de estos tres meses como si fuera una carta. Pero aún no tengo muy definida la idea. Ya tengo pensado a quién puede estar dirigida. Pero la verdad es que dudo mucho de que esta persona llegue a leerla. Porque de hacer el relato en formato carta, la publicaría acá y esta persona no podría leerla, porque no tiene los medios para acceder a ella. En fin, quizás escribir sobre la idea me ayude a darle más forma.

Lo que sí puedo contar hoy es que esta idea de hacer una carta me nació gracias a un desafío de escritura que comencé en febrero -y que no terminé-. El desafío se llama "Desafío epistolar" y es una propuesta gratuita que tiene Aniko Villaba en su página web. Aniko es una escritora argentina pero que vive en Ámsterdam. Ella es una viajera que escribía desde el movimiento y que ahora lo hace desde la quietud de su casa. (No me convence la palabra quietud, pero bueno, la voy a dejar igual)

La cuestión es que Aniko tiene una página web*, un Instagram, un blog, etc., etc., y unas de las actividades que encontré que brinda de manera gratuita, es este desafío. El mismo consiste básicamente en escribir 7 cartas durante una semana. Es decir que hay que escribir una carta por día a distintos destinatarios y no es obligatorio enviarlas. Al menos no a todas. -Bueno, no voy a spoilear más- 

La verdad es que la propuesta, en un comienzo me pareció interesante, divertida y fácil. Pero llegado el día 3 me di cuenta que no me estaba resultando tan sencillo continuar. Y debo confesar que hasta el día de hoy sólo pude hacer 4 cartas de las que propone, y esto es porque al final cada cosa que voy haciendo me lleva más tiempo de lo que estimo. Creo que estoy conociendo una nueva yo, con nuevos ritmos, con nuevos tiempos. En fin, tengo en mente continuar con esas cartas porque me parecen una manera hermosa de canalizar emociones. 

Cuento todo esto, porque entiendo que parte de tener ganas de escribirle una carta a esta persona, tiene que ver con esto del desafío. Y antes de contar porqué quiero escribirle una carta dirigida a él, primero debería decir quién es.

Después de días de tener esta idea en la cabeza, me dieron ganas de escribirle esta carta al abuelo Jaime. El problema es que el abuelo no la va a poder leer. Porque aunque parece una pavada, el abuelo no tiene acceso a estos escritos. Creo que no debe ni saber que existe internet... La verdad es que mientras escribo esto, me pregunto, ¿Podría mandársela en papel? ¿Cómo será eso? ¿Cómo se lo tomará él si un día llega el correo y le dice que tiene una carta para él?

Ay, creo que esto me está dando claridad.. ¿Estará bueno escribirle una carta de verdad y en vez de publicarla acá, poder mandársela directamente a él? Mmm sí, me parece que puede estar muy bueno!

Se me hace que le va a gustar al abuelo recibir esta carta. Porque además pienso que en el sobre podría mandarle algunas fotos de la casa, del pueblo, de nosotrxs... ¿Por qué no? 

Sí, lo decidí: ¡Voy a escribirle una carta en papel!

Pero antes de pasar a escribirla, me gustaría decir algo respecto al vínculo que tenemos con el abuelo Jaime y por qué me se me ocurrió escribirle a él:

El abuelo Jaime, es papá de mi papá. Y para no mentir, lo que voy a contar es que nunca tuvimos tanta afinidad. Yo siempre sentí que tanto él como la abuela Mercedes, preferían a los hijos de uno de mis tíos. Y entonces esa  sensación de diferencia, la llevé mucho tiempo adentro. Impidiéndome, tal vez, tener un vínculo más lindo con este abuelo. Respecto al abuelo de parte de mamá, el vínculo fue muy distinto... Pero eso es otra historia. La cuestión es que el abuelo Jaime es el único abuelo vivo que me queda, así que por eso me parece una buena idea redactarle esta carta.  

Y hay algo más. Cuando me fui de Varela, me olvidé de despedirme de él. No es que no lo haya pensado. Lo pensé. Pero me olvidé. Los últimos días que estuve en Varela fueron una locura. Entre hacer la mudanza, limpiar, pintar el departamento, entregarlo y dejar todo listo para venirnos, casi que no me quedaba tiempo para nada. Sin embargo, pude organizarme un poco y logré despedirme de muchas personas. Y la verdad es que eso fue agotador: emocional, física y mentalmente. Y entre tanto movimiento y tanta locura, me olvidé de despedirme del abuelo. Por eso siento que escribirle esta carta podría recompensar un poco esa inconsciente "mala actitud" mía. No voy a juzgarme, ni a justificarme. Porque puede ser que esta carta en realidad tenga que ver sólo con un sentimiento de culpa, o no. No lo sé.

En fin, aclarado todo esto, no voy a perder más tiempo y voy a pasar a escribir mi carta y después a imprimir las fotos, y después averiguar cómo se envían, el precio y demás. Por lo pronto sólo me voy a enfocar en escribir esa carta y cuando la tenga lista estoy dispuesta a compartirla por acá.

Chau! Me voy a escribirle una carta al abuelo Jaime! ¡Gracias espacio de escritos por darme claridad!

Actualización: hoy es 26 de marzo. La carta ya está lista y enviada. Podés leerla acá.

*Acá te dejo acá la página web de Aniko Villalba: https://www.escribir.me/aniko-villalba/




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