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Maneras impensadas de ser feliz

En el frente de la casa tenemos un pequeño sector con pasto. Y en esa especie de patiecito está creciendo sin parar una planta de zapallo.  Desde que vinimos, el zapallo está ahí firme. Y no porque alguien lo haya sembrado, sino por la misma magia de la naturaleza. Por decirlo de manera elegante. Porque la verdad, es que la planta está creciendo gracias a una pérdida que tenía la cañería que desagota el agua de la cocina. Y al parecer, algunas semillitas se fueron escapando por ese caño averiado y fueron a parar a la tierra. Y eso es lo que dio por resultado, que en el frente de la casa tengamos una planta de zapallo queriendo ocupar todo lugarcito que encuentra.  La parte del frente no es lo que más usamos de la casa. Como tenemos el patio del costado, ese sector queda casi sin uso. Y digo casi, porque hay días en los que sí nos quedamos un rato ahí. A veces para tomar mate y a veces para tomar una cervecita, mirando la gente pasar. Uno de esos días mientras estábamos tomando...

2 meses

El 6 de febrero se cumplieron 2 meses de que estamos viviendo en el pueblo. Seguramente pasaron muchas mas cosas de las que yo voy a registrar en este instante. Pero aún así, no quiero dejar de contarlo. Creo que este segundo mes, podría definirlo con dos palabras. Tranquilidad y expresión. Pude escribir muchísimo. No solo en mi cuaderno (como hago siempre) sino también en otros espacios -tal vez más digitales-.Y estuve mucho más tranquila. Viviendo todo más despacio. Escribí mucho. Pero escribí más desestructurado. Sin controlar mucho la forma, ni la ortografía, ni el largo de las oraciones. Escribí y empecé a entender que el proceso de escritura tiene que ver también con esto. De largar todo al papel, o a la compu, y dejar que decante. Que descanse. Que se macere para después pulir y sacar a luz lo que creo que puede ver la luz. Y ahora que pienso, el proceso de escritura es como la vida misma. Ahora estoy sentada escribiendo en este espacio que le decimos SUM (Sala de Usos Múltiples...

Un mes en Bordenave

Podría haber sido más fácil, o no. No lo sé. Ingenuamente creí que hacer este cambio, no iba a ser tan así. Hace un mes que estamos viviendo lxs tres en el pueblo de él.  Estamos viviendo sobre la calle Cacique Pincen. En una casa hermosa.  El fresco, el silencio, el verde, lo amplio. Son cosas que amo de este espacio. Pero que sólo pude ver luego de pasar por la tormenta interior. Diciembre nos encontró acá, en una casa. En una casa en  Bordenave.    Y ya decir casa me resulta un poco mucho. ¿Será que aún no tengo entrenada mi capacidad de ver que merezco todo esto? No recuerdo cuándo fue exactamente que dije que sí. Seguro que si lo busco en mi cuaderno lo encuentro- Pero lo que recuerdo perfecto es que fue para septiembre. O tal vez octubre. Irme de Varela era algo que deseaba hace rato, eso no es novedad. Pero de desear a concretar, hay un gran trecho. Y eso es lo que se llama "proceso".  Cuando decidimos finalmente que vendríamos para acá, muchas pregu...

Caminar

R ecién llego de caminar. Estoy sentada en el sillón. En realidad echada. Porque ni siquiera estoy sentada. Solo me saqué la campera y tomé un pequeño vaso de agua. Y me senté. Perdón me eché. Las piernas me laten. Siento muchos pequeños laditos en distintos puntos de mis muslos. Todos mis músculos están calentitos. La respiración es más calmada. Aunque  la verdad es que ni me agité. Salí a caminar así como en estado meditativo. Por momentos caminaba más rápido, más lento y hasta caminé con los ojos cerrados unos segundos. Me siento tranquila. Me costó levantarme, aunque sabía que después me lo iba a agradecer. Traté de no pensar mucho, porque sino aparecería algún pensamiento boicoteador que me llevara a darme vuelta y seguir durmiendo. No agarré muchas cosas. El celu, el tapabocas, un poco de plata y el documento. Por si alguien me lo pedía. Que se yo. Apenas salí sentí el calorcito de la mañana mezclado con aire fresco de la noche anterior. O no se. Aire fresco. Me sentía un poc...

¿Los sueños se cumplen?

  Si te digo que sí, ¿me creés? Y qué pasa si te digo que aunque ese sueño te parezca imposible, también se puede hacer realidad, ¿Me  seguirías creyendo? Mirá a tu alrededor. Observá bien. ¿Cuántas cosas que están alrededor tuyo deseaste alguna vez tener? En mi caso todo lo que tengo alrededor, en algún momento lo desee fuerte. Y por más inconformista que suene, sigo soñando y deseando más. Uno de mis grandes sueños es poder tener algún día una casa entre las sierras. Donde pueda ver el sol salir cada mañana, asomándose entre tanta belleza. Donde al caminar pueda cruzarme con un arroyito o un río, y poner los piecitos ahí en una tarde de calor.  Cada vez que la palabra sueño , viene a mí, pienso en: casa-sierras-río. Y la verdad es que también pienso en familia!  Es un sueño que tengo hace mucho tiempo. Y si aún no lo concreté es porque me estoy dejando llevar por el fluir de la vida. Y porque además no le puse tiempo ni condiciones. Con esto me refiero a que confío...

Tiempo

Parece una pavada, pero no lo es. Pensá, cuánto tiempo te dedicás exclusivamente a hacer algo sólo para vos? Cuánto tiempo pasás solx, sin estímulos externos? Es decir, sin celu, sin netflix, sin compu, sin charlar con nadie. Sólo vos y tu silencio. Si contaste el tiempo que dormís, entonces no vale.  Darme tiempo para estar sola, para escucharme y conocerme, para mí fue el gran paso que necesitaba dar para adentrarme en mi historia y comenzar a sanar. Nada de lo que nos sucede es casual Cuando nos agotamos, o nos sentimos mal tendemos a quejarnos, y eso no está mal, es una reacción natural y hasta animal de todo ser humano. Pero las cosas que nos toca pasar, no las vivimos porque sí. Tienen un objetivo.  Decirte que la vida es cíclica, no es ninguna novedad. Sin embargo aún hoy seguimos escuchando a muchas personas quejándose de lo "mal que va todo". Y esto es lo que me empuja a seguir reforzando este concepto:  Muchos son los días en que vamos a estar arriba y otros tan...

Desafío de Escritura

Cuando comencé con Nutrir desde Adentro, empecé compartiendo muchas herramientas de autoconocimiento que por supuesto he utilizado (y aún continúo haciéndolo).  Aproximadamente a mediados de mayo, lancé este desafío de escritura del cual participaron más de 70 de personas de todo el país y de algunos países como Uruguay y Chile. El desafío al que llamé "Conociéndome Estoy" consistía en escribir durante 7 días respondiendo a algunas consignas que yo cada mañana enviaba por correo electrónico. Cada persona tenía la posibilidad de contarme cómo iba su progreso y al finalizar los 7 días, tuvimos una reunión virtual en la que pudimos compartir todo lo que se había despertado en esa semana.  Fue una experiencia maravillosa y me encantó poder brindarla de este modo: libre para todxs! Gracias a este desafío pude conocer muchas personas maravillosas y es por eso que a los días, el desafío lo volvimos a hacer con dos grupos en Córdoba.  Imaginate mi felicidad! Ahora tenés la posibi...